En el primer artículo, vimos los primeros pasos del campeón; ahora proseguiremos con el resto de sus azañas, la triplecorona en detalle, incluyendo su famoso Belmont; la consolidación ante caballos mayores y su retiro.
Por Miguel AlmanzaEl haber perdido tan próximo a la fecha del Derby, significó algo más que una simple derrota. Más bien, instauró un debate caliente.
Aunque su propietaria, Ms. Chennery, se encargó de minimizar el fracaso, varios handicappers de los medios más importantes habían levantado la teoría de que simplemente Secretariat no llegaba a la distancia. El argumento esgrimido era lógico: su padre, Bold Ruller, generalmente no transmitía fondo. El crack hasta ahí había llegado.
Sin embargo, el público en general no quería ver a su héroe acabado de tal forma. Muchos se acoplaron a la versión de su entrenador, Lucien Laurin, quien señaló que un abceso en la boca del caballo -detectado luego de la famosa carrera- le habría provocado molestias en competencia, por ende dando una baja en su rendimiento.
De todos modos, la polémica continuó, y las aguas divididas prosiguieron hasta Louisville.
Había llegado el gran día del Derby, con todo el hipódromo de Churchill Downs repleto de aficionados que querían ver el descenlace de una carrera que prometía, más allá del resultado, ser espectacular. Entre los inscriptos, también se encontraba el popular Forego, quien años más tarde, y sin Secretariat que le haga sombra, se convertiría en una de las más queridas leyendas del turf norteamericano. Además, era hora de revanchas, pues serían de la partida los verdugos del Wood Memorial, Angle Light y Sham; además de otros buenos como Twice a Prince, Our Native y My Gallant.
Secretariat esta vez no fue el claro favorito de otras ocasiones, pagando 3 a 2 e igualando en sport a Angle Light. Sham, montado por el reconocido y morrudo panameño Lafitte Pincay, ofrecía un 5 a 2 como tercero en discordia.
Por fin se dio la suelta de la 99° edición del
Kentucky Derby.
Shecky Greene, con la monta de Larry Adams, asumió la vanguardia, seguido de cerca por Gold Bag, Royal And Regal, Angle Light, y Sham.
Pero todos se preguntaban: ¿dónde se hallaba el potrillo de los seis millones de dólares, del que un país entero hablaba? venía jugando en el fondo de un lote de 13 competidores, tras una largada demasiado mansa.
Tras recorrer el primer codo, Turcotte lo abrió al entrar al opuesto, y sólo hizo falta una caricia de fusta para que Secretariat respondiera cambiando de velocidad, y comenzara a liquidar rival por rival.
Viajaban por el último codo, con Sham fácil en la vanguardia, cuando Secretariat apareció por el lado exterior de forma amenazante.
Sham enseñó camino durante los primeros tramos del derecho, hasta que se vio alcanzado inevitablemente por el hijo de Bold Ruler.
A esta altura, la definición se centró en éstos dos, pues el resto, fatigados, sólo corrían por capturar alguna chapa del marcador.
Sólo hizo falta que Ron Turcotte le bajara un primer fustazo al noble hijo de Bold Ruler, para que respondiera estirando dos largos y medio de ventaja sobre el disco. El tiempo marcando fue récord: 1:59 2/5 para los dos kilómetros más famosos del mundo.
No obstante, la labor del segundo, Sham, había sido formidable. Incluso al arribar a la meta, su tiempo continuaba siendo mejor a la anterior marca. Tercero, a 8 largos, cruzó Our Native; cuarto Forego. Angle Light llegó apenas décimo.
En el
Preakness Stakes (GI, 1900m, hipódromo de Pimlico), Secretariat -fiel a su gusto- también largó último, aunque esta vez algo más cerca de los punteros, por tratarse de sólo seis rivales.
Dieron la primera pasada frente al disco, con Secretariat aún desempeñandose en la retaguardia.
En ese momento, Ron Turcotte se percató de que el paso era algo lento, y preocupado por no facilitarle las cosas a Sham -el rival a vencer- estimuló a Secretariat para ir en busca de la punta más temprano que otras veces.
Pero Secretariat se embaló con demasiada furia, en un memorable estallido de velocidad que de haberse tratado de cualquier otro caballo, habría resultado el fin de la aventura.
Antes de que el pelotón cumpliera los primeros 800m (entrando a la recta del frente), Secretariat ya pasaba a comandar con fuerza por el lado exterior del grupo, dejando de lado a cualquier esperanza rival.
Sin adversario que pudiera contenerlo, el campeón continuó su marcha poderosa, y en un trámite, se encomendó fácil al disco por 2 1/2 cuerpos. Aunque el teletimer de Pimlico se detuvo en los 1:55, los cronometristas del Daily Racing Form contaron 1:53 2/5, tiempo que implicaba récord para la distancia. Hasta hoy día el reloj de ese Preakness es cuestionado.
Sham fue nuevamente el segundo mejor del lote, obteniendo el puesto de escolta ; e idéntico a la anterior ocasión, Our Nature cruzó a ocho cuerpos del primero.
El famoso Belmont de 1973Si hasta ahora Secretariat había demostrado ser un fenómeno, el Belmont Stakes fue la carrera que mejor lo describió.
Secretariat partió algo retrasado, por dentro, contra sólo cinco rivales. My Gallant corrió los primeros tramos en la punta, luchando con Sham, pero Turcotte aprovechó un hueco mantenido por los palos, por donde se mandó y pasó con Secretariat al liderazgo, con Sham metiéndole presión.
En fuerte ritmo, ambos competidores recorrieron el primer codo apareados, con leve ventaja para Sham, pasando los primeros 400 en 23'' 3/5, y los 800 en 46'' 1/5. Continuaron en lucha al ingresar a la recta del frente, cumpliendo la primera mitad en 1:09 4/5, un tiempo que comunmente hacían los sprinters en Belmont para carreras sobre ese tiro.
Pero para Sham, ésta era demasiada velocidad. Si bien al pisar el opuesto Secretariat había virado una leve ventaja a su favor, Sham volvió a la carga para estirar medio cuerpo, en su último acto de resistencia, casi temerario. Pronto no pudo más con semejante ritmo, a pesar de los esfuerzos de su jinete. De este modo, Secretariat tomó la delantera y comenzó a desprenderse con una inusitada facilidad.
My Gallant, con Twice a Prince próximo, estaban aún muy lejos pero se encaminaban a intentar dar su ataque en algún momento, mientras que Sham resistía en su ubicación de escolta con las últimas energías que le quedaban.
Pero cualquier intento rival ya era tarde. Secretariat continuaba con un ritmo descomunal, ampliando más y más las ventajas.
Tal es así, que al promediar el opuesto, Secretariat llevaba diez cuerpos adelante; y recorriendo el último codo, la ventaja se estiró a doce.
Por entonces, Sham renunciaba a la carrera, mientras que My Gallant y Twice a Prince, pasaban al segundo puesto. Sin embargo, a pesar de ser severamente movidos por sus jockeys, nada pudieron hacer por acortar las diferencias con el cada vez más lejano líder. En cambio, Ron Turcotte continuaba siempre quieto sobre la montura, sin llamar a correr en lo más mínimo.
Al pisar tierra derecha, Secretariat aventajaba 20 cuerpos por delante de sus rivales. El relator, tan impresionantemente sorprendido como todos los presentes, exclamó y llegó a quebrarse: "Secretariat...está totalmente solo...es asombroso...pero Secretariat se mueve COMO UNA TREMENDA MAQUINA...con 100 metros delante de los demás caballos!!".
Secretariat siguió aumentando diferencias, en un hipódromo que enloquecía, vibraba por completo, con miles de aficionados, periodistas y profesionales del turf que simplemente no podían dar crédito a lo que estaba sucediendo.
22 cuerpos, 25 cuerpos, 28 cuerpos; y todo el equilibrio y la fuerza de ese titán que parecía no querer dejar de correr nunca, ofreciendo un regalo que superaba infinitamente a lo que cualquier corazón burrero pudiera esperar. Y por último, una imagen que habla por mil palabras.
Secretariat ganando el Belmont Stakes de 1973
31 cuerpos marcó Secertariat al cruzar la meta, junto a un nuevo récord mundial de la distancia, 2:24.
Continúa su campañaA esta altura, no se hablaba mejor de ningún atleta -hombre o animal- como de Secretariat.
Así llegó a ser tapa de la revista Times.
El oriundo de los campos de Virginia había capturado la imaginación de millones de personas a lo largo y ancho de todo el país, y todas ellas querían tener algo del campeón. Tal era el furor, que Penny Chennery debió trazar un cronograma que contemplase a ambas costas del país, a fin de satisfacer a su público.
Secretariat viajó al bello y florido Arlington Park, situado en los suburbios al noroeste de Chicago, para disputar el Arlington Million (2000m).
Pagando 1.10 $ a ganador (nadie nunca se hizo rico con el apostandole) y frente a 41.233 fanáticos, Secretariat volvió a batir fácilmente, por 9 largos, a My Gallant y a Our Native. El tiempo fue fantástico como siempre, quedando a 1/5 de segundo del récord de pista que ostentaba el famoso Damascus (1:47 los 1800).
Volviendo a Nueva York, fue a competir al tradicional Whitney Stakes (2000m) una prueba emblema del hipódromo de Saratoga. Lamentablemente, haber corrido con algo de fiebre le significó una derrota contra Onion tan sólo por un cuerpo. Onion era un caballo no demasiado conocido, que once días atrás había marcado el récord para los 1300m de Saratoga.
Una de las carreras más mediatizadas fue la Marlboro Cup, a disputarse en Belmont Park. Fue creada especialmente para Secretariat y promovida por la multimillonaria tabacalera Phillip Morris; su televización fue en directo y ampliamente promocionada. La idea de organizar tal carrera había sido propiedad de Jack Landry, uno de los ejecutivos de la empresa y aficionado al turf. Pretendía, en su objetivo original, que los medios se vean obligados a poner el nombre de Marlboro en todos los programas, modalidad que es bastante común hoy en nuestros días en la sponsorización de competencias.
Sin embargo, a muchos medios de aquel entonces les cayó mal y se negaron a publicar de forma completa el nombre, colocando en sus páginas, por ejemplo, abreviaturas como la M-Cup (tal como lo hiciera el Louisville Courier-Journal de Kentucky).
Como sea, se podría comentar mucho más de los reveses de la organización de esa copa, pero lo importante en definitiva, es que la estrella de siempre, Secretariat, nuevamente hizo lo suyo de forma fácil, alzándose otra vez al tope del marcador.
Su última participación en la arena, fue sobre la pista pesada de Belmont, en el Woodward Stakes, arribando segundo de Prove Out.
En cambio, sus últimas dos participaciones serían sobre césped. Lucien Laurin había convencido a Penny Tweedy de que Secretariat podía ser mejor aún en la grama, y de hecho su actuación en el Man O'War Stakes, sobre la interna de Belmont Park, disipó las dudas. Además de obtener un contundente triunfo, lo hizo en tiempo récord para los 2400m de grama.
"Alguna gente quizá no me crea" dijo Ron Turcotte luego de la carrera "pero yo siempre dije que este caballo sería mejor en el césped que la arena".
Su última carrera y la despedida del campeónSólo quedaba una sóla carrera por correr antes del cierre de la temporada e inevitable retiro. Lo acordado fue viajar a Canadá, para disputar el 28 de Octubre el famoso Canadian International Championship Stakes (2400m) en Woodbine. Este hipódromo, ubicado en Toronto, Ontario, posee una espectacular pista de césped, con una recta final de 600m que hace recordar a San Isidro. El turf en Canadá es superado ampliamente por la afición hacia el trote, pero este país presenta, sin embargo, competencias turfísticas de gran nivel.
La idea de su propietaria era justa, pues tanto el preparador Lucien Laurin, como el jockey Ron Turcotte, eran oriundos del Canadá.
Lamentablemente, una suspención de cinco días, privaría -para su gran bronca- a Turcotte de correr esa gran carrera final. Laurin debió buscar entonces un jockey alternativo, y se fijó en otro jinete canadiense, Eddie Maple, contratando sus servicios.
Varios de los mejores caballos de Canadá correrían el Internactional, lo que añadiría más interés al cotejo. Entre ellos, estaba inscripto el mejor gramero, Kennedy Road, ganador de múltiples clásicos sobre césped tanto en USA como en Canadá.
Los días previos a la carrera tenían, a pesar de las bellas imágenes de Secretariat trabajando sobre esa gran alfombra verde, un dejo de nostalgia. Después de todo, era la despedida del crack, la última vez que se lo vería en acción.
Llegó el día de la carrera, lamentablemente con un tiempo neblinoso, frío y con lluvia; un clima quizá poco apto para las despedidas.
Esperando el gran premio, Penny Chennery habló a los periodistas sobre el turf y sobre Secretariat:
"
Esto es un deporte vital, un deporte apasionante. Esto no es una explotación de los caballos-aseguró para luego añadir -"
Hay caballos, como Secretariat, que son sanos y capaces, y demuestran que les emociona correr. El sabe cuando gana. El sabe cuando la gente lo aplaude. Ha sido una gran experiencia para él también".
Secretariat no defraudó a nadie ese día. Cruzó la meta, por última vez, con varios cuerpos de ventaja -que fueron 12- adelante de Big Spruce y Golden Don. Kennedy Road perdió en la recta y no hizo mucho más.
Con esta carrera había logrado el récord por sumas ganadas, que ascendió a
$1,316,808. Nada más en una pista se le podía pedir al gran campeón.
Regresó a casa con toda la gloria, para completar su último adiós ante el público que lo tanto lo amaba. El evento fue en Aqueduct, escenario de su debut, en donde desfiló frente a unos 6000 fans que se congregaron para darle una merecida ovación en gratitud y despedida.
Secretariat al haras
Secretariat pronto dejó su antiguo hogar en Nueva York, para hacer uno nuevo y definitivo en las verdes colinas del Claiborne Farm, en Kentucky.
Como reproductor tendría bastante éxito, engendrando a 653 productos, 57 de ellos ganadores clásicos; aunque ninguno de ellos ni parecidamente majestuoso como su padre.
Entre ellos, produciría a la ejemplar del año LADY'S SECRET, y a los campeones MEDAILLE D'OR y RISEN STAR. Other outstanding offspring included GENERAL ASSEMBLY (ganador del Travers Stakes), IMAGE OF GREATNESS, FIESTA LADY, PANCHO VILLA, TERLINGUA, ATHYKA, CLEVER SECRET, TINNERS WAY y muchos otros.
Hasta no hace mucho, aunque ya desaparecido físicamente, encabezó estadísticas por carreras ganadas en algunos estados de USA.
Secretariat moriría relativamente joven para un SPC, a los 19 años, producto de una laminitis. Esta afección incurable, entonces lo había prácticamente inmovilizado de sus miembros, provocándole un enorme dolor al apoyarse. Cuando el dolor fue demasiado grande, se tomó la decisión de practicarle la eutanasia, que fue lo mejor que se pudo hacer para que ese campeón tan amado dejase de sufrir.
Secretariat se fue plácidamente, y le fue construída una tumba en su honor en el haras Claiborne; pero antes de enterrarlo, se le realizó una autopsia en donde los veterinarios encontraron que el caballo poseía un corazón del doble de tamaño que un purasangre normal, algo que explicaría parte de sus logros.
Si bien es común sólo enterrar la cabeza, el corazón y los cascos de los caballos famosos, se sabe que a Secretariat se le dio un tratamiento especial, tal cual lo merecía.
Los visitantes aún le llevan flores y presentes a su tumba, para conmemorar y nunca olvidar a su héroe.
Artículo del año 2004, originalmente publicado en Por1cabeza.com.
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